miércoles, 14 de diciembre de 2011

No más Toblerone



Disfrutamos una semana en Margarita, invitados por GerenGlob para dictar conferencias de Automatización Industrial a futuros ingenier@s que vinieron de todas las universidades del país.

Díficilmente podíamos salir de compras, ya que muy bien nos alojaron en el último rincón de una rica playa oceánica, desde donde el precio del taxi es astronómico, en un hotel que no citaré nombre para no promoverlo, en un extraño concepto "todo incluído", fuimos a trabajar!

Más fotos en http://www.cclavela.com.ve/galeria.html#

Alcancé a conocer rápidamente parte del CC La Vela bien provisto de tiendas de marcas y una decoración que encantaba a los visitantes al punto que hacían cola para fotografiarse al lado de adornos y árbolitos. Visité también fugazmente el CC Sambil, más austero en sus adornos, empero confortable, espacioso y lleno de ofertas, sin colas en las cajas de las tiendas, pues aún no es fecha de mayor tránsito. Y no podía perderme entrar a los bodegones a comprar los impelables quesos holandeses de bola y los obligados Toblerones que encargaron mis caraqueños.


Más fotos en http://www.cclavela.com.ve/galeria.html#

Bodegones que no estaban surtidos como en años anteriores, o mejor dicho, como en la década anterior. Este año el Toblerone en toda vitrina ha sido notablemente desplazado por MyM en todas sus versiones, que incluyen juguetes de colección para niños y adultos.
http://www.mymms.com/merchandise/default.aspx


Toblerone pasó a mi lista de alimentos que ya no me gustan, después de haber comido cacao venezolano, de todas nuestras regiones, después de haber disfrutado desde la cosecha, secado, tostado, molido y preparado del chocolate en la fábrica La Flor de Birongo en Miranda, la maravillosa untuosidad y aroma de cada chocolate BironChoc hecho de cacao y venezolanos de primera, creo que mi nueva frase para quien me ofrezca Toblerone como con el Toronto será decir: "paso y gano", aunque se que no le importara en absoluto a Theodor Tobler, pero si le importa a mis amigos de La Flor de Birongo.


No más Toblerone!!!

Y volviendo al hotel, digo extraño sistema "todo incluído" porque podía atiborrarme de toneles de tragos y comidas que mi bocota se antojara, pero solo de 2 o 3 tipos de tragos que hubieren dispuesto en una licuadora de piña colada o coco loco, adornada con una corona de avispitas que le daban espíritu navideño a todo lo dulce, incluso a la crema de peinar del cabello con olor a coco que hacía correr a las niñas. No había mucho de dónde escoger, no asomaba un mojito o una margarita, protagonizando la abundante cerveza o un incógnito vino tinto o blanco por copa, a la temperatura ambiente, si pero el ambiente caliente de Margarita!!!

Para una sibarita que escribe de bebidas y comidas en su blog éste viaje no aporta un post, pero como no todo es comer y beber (?), me faltaran palabras para describir emociones y sentimientos nutritivos que afloran conviviendo en una isla paradisíaca con gente con iniciativas como GerenGlob.

Al conversar en la barra de nuestros cursitos en TuTrago.com, se retaban con cayetanos tragos, -"no digas nada pero te haré un escorpión, un mar y sol" - mientras yo quería un hurricane (whisky con parchita y hielo), y así pasaban las noches llegando a tumbos al cuarto, sin lamparitas en las mesas de noche y a la mañana.., un sediento ratón pues en la neverita del cuarto colocan 1 litro para 2 personas por 4 días!, la idea es que bajes al comedor que cierra a las 10pm o a las barras libres que cierran a las 11pm.

Y entre sol, arena y cariño quién quiere lujos de 5 estrellas? solo queríamos sonrisas, descanso e inspiración, así que, enfocados en todo lo bueno, nos abundaron las prestancias que disfrutar, hasta que una mano peluda le robó el blackberry a la presentadora al final del evento!!! plaf!.

La demostración de que no todo lo técnicamente modificado es mejor, es la falta de sonrisas en el inhóspito frontdesk que NO nos dió recepción, llegamos a las 10am y nos asignaron habitación a las 4pm, sin decir que podíamos almorzar y beber desde el momento que nos marcaron con una cinta en la muñeca, la cual vigilan muy de cerca; tuve que escabullirme en las últimas horas del último día para poder comer y beber algo en el lapso entre 1pm que debíamos entregar la habitación hasta las 5:45 pm que vino el taxi a buscarnos rumbo al aeropuerto.

A pesar que estudian Turismo y Atención al cliente, parecían trabajar castigadas, mientras el resto del personal de limpieza, mantenimiento, botones, maleteros, barman y tod@s l@s anfitriones del comedor eran puro melao, como suele ser todo oriental, servicial, simpático, atrevido, querendón, no les cuesta conversar ni hacer un chiste y hacerte sentir bienvenido, precisamente el personal que menos ha estudiado o quizás recibió algún corto entrenamiento, pero eso de sonreir seguro que se entrena en los hogares margariteños.

Lamento no haber probado ni un solo marisco ni un pescado bien hecho, solo habían ruedas secas de "cabaña" bien acompañadas de un arcoiris de vegetales y una incógnita que no despejamos: dónde está el pescado fresco?. Ya que vinimos por avión a un "todo incluído", lo dejamos así para una próxima oportunidad que con ruedas propias iremos a Porlamar a conocer el Rest Mondeque, el restaurante de Sumito, que de seguro se acaparó todo el pescado.


Qué paisaje tan espectacular de algunos hoteles cercanos, foto de @PaseoClick

Componentes mágicos para este evento: calidad humana de la mayoría de los conferencistas, organizadores, trabajadores simpáticos y sonrientes, mas de 7 piscinas chiquitas y grandes, 7 barras chicas y grandes, 7 comedores chicos y grandes y barbacoa, la tiendita playera, el paisaje, una vista del océano que nos rodeaba con toda la desierta playa de El Tirano a 20 pasos y con 2 salvavidas pendientes, esas palmerotas enmarcando caminos, una brisa que nunca descansó y nos regaló caricias desde el amanecer hasta el anochecer con una luna regia vestida de gala, luego ese sol margariteño que todo lo fertiliza, que multiplica los auténticos y exclusivos peñeros venezolanos; hasta las ideas y los proyectos que se cocinaron allí fueron abundantes y en su mayoría grandiosos, para un futuro prometedor que nos hará volver.


En la finca de cacao en Birongo donde hicimos tour con Fundación Tierra Viva y PaseoClick

Volveré en pocos meses a comer mariscos y pescados margariteños, pero eso sí, ...nada de Toblerone.

;-p
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